anecdotas


Ayer fue esa fecha.

Un 5 de abril de 1994 falleció el personaje a quien hice mi estandarte musical y de rebeldía durante aquella etapa adolescente; Kurt Donald Cobain.

No voy a profundizar en su biografía ni en su historia musical ya que de eso se encargan los profesionales del ramo; más bien quiero platicar, contar que significó y significa Nirvana para aquí su humilde servidor.

Pero antes permítanme encender un cigarro y prepararme una taza de café, creo que son adecuados en este momento…

5 minutos después…

Ahora si, retomemos nuestra conversación.
El primer encuentro que tuve con Nirvana fue por allá entre los años ’91/’92…y fue con la misma melodía con la que, estoy seguro, más de la mitad de sus seguidores los conocimos: Smells Like Teen Spirit.

Ese día, llegando de la secundaria hice lo de siempre, aventé la mochila a donde dios me diera a entender, junto con el sueter; proseguí a encender el radio y sintonizar Capital Heavy Radio que en ese entonces se ubicaba en el 1590 de A.M., ahí donde se terminaban los numeritos de la banda.

Entre las canciones que se programaron en ese rato escuché una que no conocía, la voz no se me hacía familiar, mucho menos la melodía ni la letra; intenté marcar a la estación para preguntarle al locutor en turno que era eso que acababa de sonar pero no tuve suerte, jamás entró mi llamada.

Aquí va una confesión: mi siguiente pensamiento fue “chance y es de Guns & Roses!!”, los albums Use Your Illusion tenían poco tiempo de haber sido lanzados al mercado y no los había escuchado completos, así que corrí a treparme a la barda de la casa para gritarle a un vecino que era poseedor de los cassettes, con la finalidad de que me los prestara un rato.

Me los chuté completos y obviamente no escuché esa canción que me había pegado un madrazo en los oídos.

Al día siguiente en la secu recurrí a mis cuates que traían la onda rockera para que me iluminaran y me despejaran la duda, lo cual hicieron no sin antes propinarme las acostumbradas burlas.

No recuerdo si me lo prestaron o si lo compré en un tianguis, pero varios días después tuve en mis manos el cassette apócrifo del Nevermind (así es gente joven, existieron tales cosas y también piratas); su paradero actual lo desconozco, pero seguramente terminó en manos de alguien más con quien conviví esos días.

Escuché una y otra vez esa rola y las demás que incluía dicha producción y me cambió por completo la perspectiva musical y mi percepción de la gente; ahí tuve mi primer playera de rock, comprada en el bazar de pericoapa, el estampado era una foto de Kurt en verdes y negros con la leyenda “Listen To The Music And Enjoy It”.

Así fue mi primer encuentro con Nirvana, el cual creo que sucedió en el momento en que debió suceder; de haber sido antes no le hubiera puesto atención y de haber sido después no hubiera tenido tal impacto.

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Y ahora la parte que nos tiene aquí: el día en que recibí la noticia de su fallecimiento.

Con poco más de 2 años de escuchar la música proveniente de Seattle y sus alrededores no le prestaba oídos a otra cosa que no sonara como ellos, al menos no tantos oídos.

Ese viernes 8 de Abril de 1994, ya entrada la noche, prendí la televisión como lo hacía todos los días y le cambiaba casi de manera automática a MTV, aquí en su pobre casa teníamos Multivisión, me encantaría decirles que canal era pero la mera verdad no lo recuerdo.

Pero si recuerdo el momento en que dieron a conocer la nota, fue Ruth Infarinato la encargada; con su voz llena de tristeza y los ojos con lágrimas contenidas dijo que el cuerpo sin vida de Kurt Cobain había sido encontrado en su casa, allá en Seattle.

Después de escuchar esas palabras me perdí, entré como en una especie de limbo personal…, poco después reaccioné y me encontré en mi recámara escuchando Nirvana y llorando desconsolado.
Estaba la casa vacía, así que corrí con la suerte de no tener que dar explicaciones sobre mi comportamiento.

Su servidor tenía poco de haber cumplido 15 años, así que estaba en esa etapa de nosaberquepedoconmivida y no tenía con quien compartir ese momento, entonces hice lo que mejor me salía, me lo guardé para mi solo.

Los dos o tres años siguientes se repetía la escena de la música + las lágrimas de tristeza, pero poco a poco se fue disipando el desconsuelo al ir conociendo personas con las cuáles podía identificarme y que compartían el mismo sentimiento.

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Y bueno, ayer que se cumplieron 16 años de su muerte, dediqué parte de mi tiempo a recordarlo, a refrescar lo que me provocaba esa música tan visceral y con la cual, en algún momento de mi vida, me sentí identificado.

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Jueves, Sábado y Domingo.

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Vasos , botellas de plástico, improperios, chela procesada, so let it be writen!! so let it be done!!,  chela sin procesar, cajas contenedoras de pizza, do my dirty work skipgoat!!, hielos, gritos de emoción, ropa, born to push you around!!, pulseras, celulares, versos de canciones, fanáticos voladores, human race!!, plumillas, saliva, agua, hunt you down without mercy!!, más versos de canciones, sudores, hush little baby don’t say a word!!, empujones, miradas perdidas, marañas de cabello, searching!! seek and destroy!!, puñetazos, harta hartas emociones, patadas y pirotecnia.

Eso fue lo que llenó el aire del Foro Sol durante tres días, todo sumado a la música de Metallica.

Y en esa mezcolanza estuvimos presentes, ayudamos con vasos, gritos, sudores e improperios…y nos unimos a la maraña de cabelleras agitandose al unísono al ritmo de las melodías atascadas de guitarrazos, tamborazos y gritos, las cuales nos tenían en una especie de hipnósis, haciendonos mover la cabeza de atrás hacia adelante, con las manos en el aire y la garganta desgarrada, durante poco más de dos horas cada uno de los tres conciertos.

Ya pasaron 2 días desde que abandonaron al país, dejandonos con los puros recuerdos, con los moretones, sin voz, con los pies adoloridos, pero sobretodo con la satisfacción y la certeza de que dieron todo en el escenario, se entregaron a la bandota metalera mexicana y nosotros a ellos, tal como nos lo pidieran en cada fecha.

Ahora, gracias a la magia del internet, podemos hacernos de las copias digitales de los toquines en cuestión; comprenlos, bajenlos, copienselos a alguien, yo que se, pero haganlo!! y al escucharlos vean las fotografías o videos que  hayan tomado de esos días… y al igual que un servidor, se van a emocionar de nuevo, a imaginarse que aún están parados frente al escenario y que arriba siguen lars, kirk, rob y james chutandose las rolotas que nos hicieron brincar y gritar durante 3 noches… y de manera inconciente e irremediablemente, tal como lo hicieron antes,  van a alzar el puño y a gritar una y otra vez master!! master!!

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metallica @ mexico, june 6th

escuchando: los coros de la gente en The Memory Remains (june 6th, 2009)

escuchando: kirk guitar solo #1 (june 6th, 2009)

escuchando: the day that never comes (june 6th, 2009)

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*post dedicado a mi mera concert partner, con ella he vivido todos y cada uno de los conciertos más cabrones de mi vida.

Hace catorce días, una aeronave proveniente de San Luis Potosí, con ocho pasajeros a bordo, perdió el control y se precipitó hacia el cruce de las calles FF.CC. de Cuernavaca y Pedregal, provocando una cadena de explosiones que terminaron con más vidas de las que se enunciaron de manera oficial.
Su servidor trabaja en la cuadra que forman esas calles, hacia el lado de Reforma; gracias a un compromiso que ya habia adquirido días antes pude partir a las seis de la tarde, por lo que no fui testigo presencial de ese suceso tan irreal…

Pero si lo he sido de las consecuencias y reminiscencias…

El día siguiente fue tan abrumador que me recuerdo en stand-by, una parte de mi cabeza se apagó en cuanto tuve de frente el lugar del accidente…, parecía una escena sacada de un thriller policiaco o algo por el estilo; el lugar estaba saturado por militares, policias y federales preventivos, sumados a los siempre presentes mirones y los voceadores que intentan vender su producto lleno de las imágenes capturadas la noche anterior.

El aire y el ambiente eran tan pesados que no pude evitar que los ojos se me llenaran de lágrimas; no pude evitar caminar alrededor de el lugar, ya cubierto por lonas colocadas en la periferia, no pude evitar tampoco sentirme invadido por la tristeza que aun permanece.

Ya pasaron dos semanas, se han removido lo escombros, los restos de automóviles, avión, víctimas y demás rastros de la catástrofe…., lo que sigue ahí es el olor a quemado, una mezcla de fierros, carne y combustible que ahora va a ser característica de estas calles, siempre nos va a recordar ese cuatro de noviembre; aún no se va y no creo que se vaya pronto.

de fondo: héroes del silencio – tumbas de sal

este es un mini ansiado regreso, leve, pero merecido.

los pasados 17, 18 y 19 de Julio se conmemoraron 5 años de la primer visita de Pearl Jam a México…

Se siente muy cabron el paso del tiempo, en aquellos días su servidor tenia 24 años, más energías y menos dinero; solo hice acto de presencia en la última fecha por la pranganez que me cargaba…, no habia varo.

Gracias a la magia de las chambas urgentes tuve en mis manos la maravillosa cantidad de $400.ºº, los cuales coloqué cuidadosamente en el interior de mi cartera, la cual a su vez introduje en el bolsillo derecho de mi pantalón (no suelo usar el trasero-entiendase “bolsillo”) y me arrojé a la aventura.

Le nombro así porque

1. era la primera vez que venia PJ, igual a harta perrada en un solo sitio
2.mi no tener boleto
3. iba a estar en chino que consiguiera uno, sobre todo, uno de los baratos.

Pocas veces me ha tocado ver tal congregación de greñudos, mugrosos y rocanroleros conviviendo en un solo lugar, casi siempre en días de toquines…y no hablo del Chopo, sino del servicio metropolitano de transporte de la gran Ciudad de México, el metro; mi ruta fue de Barranca del Muerto a Tacubaya y de ahi a Velodromo.

La partida de casa fue como a las 4:00 pm, las taquillas del Palacio de Los Deportes en aquella ocasión iban a cerrar sus ventanillas a las 5:00 pm…., conociendo de sobremanera los tiempos de recorrido del transporte público me dije a mi mismo “mi mismo, si la armas, si llegas, sin pedos”…., pudo haber sido así, pero no contaba con la bendita ley de murphy (si algo puede salir mal, va a salir mal), al condenado gusano anaranjado se le hizo una gran puntada el quedarse unos 5 minutos en cada estación, lo cual acrecentó mi tiempo de paseo unos 20 más.

Cual si fuera un perseguido por la migra, emprendí la carrera hacia mi meta, las taquillas…., pero al llegar ahí me di cuenta que eran las 17 horas con 20 minutos, o sease, ya me la habia pelado, estaba cerrado….

Decidí vagar entre los puestecillos para ahogar mi tristeza por no poder ver a la banda de mis amores, ya que los revendedores abusaban de mi amor por la agrupación de grunge y elevaban los costos aproximadamente un 246.75%, tons pos no me alcanzaba.

En ese hora y media que estuve rondando el tianguis musical/cultural a las afueras del lugar me gané un cd con hartos emepetreses de el grupo en cuestión, nomas respondiendo “una pregunta de fan”; eso bastó para que mi corazón se sintiera menos deprimido, sentimiento que reflejaba el clima en esos momentos, ya que un tremebundo aguacero se hizo presente sin decir “agua va!”…

Pa ese rato ya eran como las ocho de la noche, me disponia a partir cuando, como cuento de hans christian andersen (lease: la vendedora de cerillas) se me acercó una pequeña niña revendedora y me ofreció un boleto de 150 en 300, lo cual, pa los parametros de los revendedores mayores, era una verdadera ganga!

Así que, con el cuerpo mojado casi en su totalidad, el corazón a mil por hora con vuelcos de 360 grados y la emoción que me provocaba temblores, pagué el boleto, me arrimé al enrejado de la entrada y corrí y corrí y corrí al encuentro con una de las noches más chingonas de toda mi vida.